Qué pena, ratón querido!

TOMADO DE EL COLOMBIANO

Sufren más cuando ven a un conocido que padece un dolor.
Hasta hoy sólo se había encontrado en los primates superiores.
En un estudio se encontró que otros animales tendrían un tipo de empatía


Por
Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Lo que es con él es conmigo. ¿Solidaridad, dolor o pena?
Un estudio conducido por el profesor de Psicología de McGill University en Montreal (Canadá), Jeffrey Mogil, acaba de demostrar que aparte de los primates superiores, existen otros mamíferos, inferiores, que sienten lo que les pasa a sus congéneres: empatía.

En las instalaciones de su Laboratorio de Genética del Dolor, el profesor encontró en un experimento que ratones que cohabitaban con otro y veían cuando éste sufría, eran más sensitivos al dolor que aquellos que se examinaban solos.

Se trataría de la primera vez que se demuestra un contagio emocional entre animales, lo que ayudaría a determinar cómo factores sociales conocidos desempañan un rol en el manejo del dolor.

Y podría ayudar a entender mejor el dolor en los humanos: desde que se sabe que la interacción social juega un papel importante en la conducta del dolor crónico en humanos, el mecanismo detrás de tales efectos puede ser dilucidado: ¿por qué resultamos tan afectados por aquellos a nuestro alrededor?

Con la aparición de su estudio en la última edición de junio de Science, las reacciones no se hicieron esperar.

En un artículo adjunto, Greg Miller cita la opinión de varios investigadores.

Frans de Waal, de Emory University, no cree que se trate de empatía tal cual se conoce, pero sí puede ser que los ratones poseen cierta habilidad para sentir lo que sus compañeros están padeciendo. "Están sintonizados", dijo.

Tanya Singer, neurocientífica cognoscitiva de la Universidad de Zurich indicó que los filósofos dirían que existe empatía sólo si existe conciencia y los psicólogos quisieran ver evidencias de una conducta y una motivación altruistas. Y nada de esto se da en el experimento de Mogil.

Para Charles Vierck, neurobiólogo de la Universidad de Florida en Gainesville, se trata de una modulación de una respuesta refleja y no de empatía. No obstante, Singer sí cree que el estudio evidencia un contagio emocional, una forma primitiva de empatía.

El contagio emocional es como cuando un bebé comienza a llorar y todos los demás lo hacen.

Mogil dijo a EL COLOMBIANO que la principal implicación de su investigación es que los factores sociales pueden modular el dolor en los ratones y que son capaces de tener ese contagio emocional.

Pero podría haber otra profunda implicación:

"Creo que algunas personas cambiarán la visión que tienen sobre los animales. No es tanto que los ratones sean capaces de tener empatía, sino que la empatía la consiguen los humanos mediante mecanismos mucho más primitivos de lo que habríamos esperado".

La investigación
Tras las explicaciones del caso, se acrecienta la inquietud por la forma como Mogil y sus colegas hicieron el estudio.

En resumen: el estudio principal involucró examinar dos ratones frente al dolor, de forma simultánea.

En las pruebas, cada uno podía observar al otro y comparando las conductas del dolor con el examinado solo o en parejas en las que uno sufría dolor y el otro no.

A los ratones se les inyectó una solución débil de ácido acético. Los que estaban solos, reaccionaron con una conducta estereotipada de contorsiones, estirándose y extendiendo las patas traseras.

Los ratones pasaban más tiempo contorsionándose cuando eran colocados en cilindros con un compañero de jaula con el que habían vivido al menos una semana, dándoles la misma inyección al tiempo.

Cuando colocaron ratones que no se conocían, no aumentaban las contorsiones.

"Nada sucedió en la presencia de extraños, salvo en un caso", indicó Mogil.

Los machos examinados al frente de un extraño tendían a inhibir su conducta de dolor.

Juntos hasta en el dolor.


Ayuda al lector

Un fenómeno con pocas evidencias
En el estudio presentado en Science, Jeffrey Mogil y sus colegas, indican que aunque muchos consideran que la empatía es una habilidad exclusiva de los primates superiores, puede ser un fenómeno filogenéticamente continuo con subclases, como el contagio emocional al alcance de todos los mamíferos.

Un problema es que existe poca evidencia de empatía adulto-adulto fuera de los primates. En ratas y palomas el distrés relacionado con el dolor de un congénere puede servir como un estímulo condicionante. Las ratas producían respuestas operantes para acabar con el distrés del congénere, pero esto podría explicarse mejor por excitación antes que por alguna clase de altruismo.

Share This

Visit betroll the best bookies